El competidor de Hims tiene solo dos empleados
Y factura 1.800 millones. Pero, ¿tiene trampa?
1. La noticia
La semana pasada seguro que viste el titular. Quizás en X, en LinkedIn o en alguna newsletter. Era algo así:
“Un señor desde su casa en LA construye una empresa de 1.800 millones con solo 2 empleados y 20.000$. La IA lo ha cambiado todo.”
La historia tiene todos los ingredientes para volverse viral: el emprendedor que triunfa desde su salón, los empleados de grandes empresas mirando nerviosos la pantalla, la narrativa de “la IA destruirá todo”, el número absurdo ($1.800 millones), el detalle cinematográfico del hermano como único empleado, etc.
El problema es que la historia real es bastante menos épica. Hoy vamos a desmontar el titular, entender qué es Medvi realmente, y llegar a una conclusión que probablemente te sorprenda: esto no es bajista para Hims, sino que fortalece la visión de la compañía y “justifica” lo que lleva dos años haciendo.
Pero atento/a al titular de abajo. Casi seis mil me gusta, dos mil veces guardado. Infravaloramos la ventaja que tenemos si estudiamos las cosas y llegamos a nuestras propias conclusiones, porque este mismo hecho que el mercado recogía a finales de la pasada semana hizo que Hims bajará un -8% en sus dos últimos días de cotización. Veamos con qué se quedó la media del mercado:
2. La realidad
Medvi es una empresa de telemedicina (siendo permisivos al considerarla tal) fundada en septiembre de 2024 por Matthew Gallagher, un emprendedor de 41 años de Los Ángeles. Se dedica a vender GLP-1 compounded, que como ya saben son los medicamentos de moda para perder peso - la familia de fármacos que incluye Ozempic, Wegovy y similares -.
En 2025, su primer año completo, generó 401 millones de dólares en ingresos. En 2026 va camino de esos1.800 millones. El margen de beneficio neto fue del 16,2%, es decir, unos $65 millones de beneficio. Todo esto con dos empleados: él y su hermano. Hasta aquí el titular. Ahora la realidad.
Si has comprado alguna vez en una tienda online que en realidad no tiene almacén propio (que recibe tu pedido, lo pasa al fabricante, y el fabricante te lo manda directamente) conoces el dropshipping. Medvi es eso, pero con medicamentos.
Gallagher no tiene médicos, no tiene farmacia, no gestiona recetas. Tampoco hace envíos. Por no tener, no tiene compliance regulatorio propio. Lo que tiene es una web, una marca (la cual ha diseñado con bastante gusto, punto para esa IA), y una maquinaria de marketing digital muy bien ejecutada, si nos guiamos por los resultados.
Todo lo demás lo subcontrata a dos plataformas: CareValidate, una especie de "telemedicina como servicio" que proporciona la tecnología y los flujos para conectar plataformas digitales con médicos y farmacias; y OpenLoop Health, una empresa de que opera una red de médicos licenciados en los 50 estados y gestiona todo el proceso clínico - consultas, recetas y cumplimiento regulatorio - para decenas de empresas de telemedicina a la vez.
3. Dropshipping médico
Para entenderlo mejor, el flujo real funcionaría de una manera similar a esta:
El cliente entra en la web de Medvi, ve el precio atractivo, hace el pago. Hablamos de compounded, con lo que cualquier persona que no pueda permitirse branded tendría innumerables justificaciones para realizar esa compra.
Medvi pasa la solicitud a OpenLoop.
Un médico de OpenLoop revisa y firma la receta.
Una farmacia externa prepara el medicamento compuesto.
El medicamento llega al cliente, enviado por la farmacia.
Así, Medvi cobra la diferencia entre el precio al público y el gasto de todos esos intermediarios. OpenLoop y la farmacia se llevan su parte. ¿Cuántos gastos van a infraestructura? Estimando desde los números públicos: de los $336 millones de costes totales, probablemente entre $150 y $200 millones van a las plataformas de telemedicina. El resto, básicamente a marketing.
Los dos empleados gestionan el front-end del negocio: la web, los anuncios, el servicio al cliente (automatizado con IA), y los agentes de IA que conectan todos los sistemas. El trabajo real - médicos, recetas, farmacias, envíos, regulación - lo hacen personas que trabajan para OpenLoop y CareValidate.
4. ¡Y con mejor margen que Hims!
Medvi tiene mejor margen que Hims (16,2% vs 5,5%). El titular lo usa como prueba de superioridad, pero la comparación es tremendamente engañosa. Hims tiene 2.400 empleados porque ha construido infraestructura propia: farmacias propias, capacidad de compliance regulatorio, tecnología propietaria, atención al cliente real, centros de distribución. Vamos a pararnos en esto:
Farmacias propias: Hims lleva operando su propia farmacia en Ohio desde 2020, y en septiembre de 2025 firmó un contrato de arrendamiento por 15 años para una instalación adicional de 33.000 metros cuadrados en New Albany, con una inversión de más de $200 millones. En 2025 también adquirió MedisourceRx, una instalación 503B en California. Todos estos activos están al servicio de la innovación y a la apertura de nuevos mercados (¿péptidos?).
Historial médico del paciente: Hims ha construido su propio sistema de expediente médico electrónico (EMR), distinto de los sistemas genéricos como Epic o Cerner, que centraliza todo el historial del paciente y lo hace propietario del ecosistema Hims.
MedMatch: un motor de IA entrenado sobre más de 50 millones de puntos de datos de sus propios pacientes, que ayuda a los médicos a personalizar tratamientos y dosificaciones. Cuantos más pacientes, más preciso se vuelve. Es un activo que mejora solo con el tiempo y que nadie externo puede replicar porque los datos son de Hims.
Red de más de 400 proveedores médicos licenciados en los 50 estados, integrados en su plataforma propia y no compartidos con decenas de competidores como ocurre con OpenLoop.
Expansión internacional: Tras las adquisiciones de ZAVA y Eucalyptus.
Diversificación de producto real: salud sexual, caída de cabello, dermatología, salud mental, menopausia, testosterona, salud cardiovascular, laboratorio... Medvi solo tiene aquello que la regulación pone en riesgo.
Todo ese coste fijo generado por esas inversiones comprime el margen actual, pero crea algo que Medvi no tiene: barreras de entrada. En economía de plataformas hay un concepto clave: el moat o foso competitivo. Es lo que te protege de que mañana llegue alguien con más presupuesto de marketing y te quite los clientes. El moat de Hims es su infraestructura, lo que hoy le cuesta dinero y genera un flujo de caja desequilibrado a la baja.
En el otro lado, el moat de Medvi es inexistente. Cualquier persona con conocimientos de marketing digital, $20.000 y una cuenta en OpenLoop puede replicar Medvi en semanas. El propio Gallagher lo ha reconocido públicamente: no tiene tecnología propietaria, no tiene red de médicos, no tiene farmacia, no tiene relaciones exclusivas con proveedores. De hecho, en el artículo que vimos más arriba se explicaba que a su “fundador” le recomendaron no buscar inversión externa. ¿Puede ser que todo el mundo haya visto que son ingresos para hoy sin ningún sentido en el mañana, y que por ello, mejor aprovechase los frutos sin tener que repartirlos?
A su favor, debemos decir que lo que tiene es velocidad de ejecución y una marca a la que ha conseguido dotar de significado. El problema es que, al no haber construido nada, al no haber estrategia de largo plazo, difícilmente tendrá capacidad para liderar cualquier nueva innovación del sector. Es básicamente una ventaja temporal bien aprovechada para su bolsillo.
5. ¿Y de legalidad cómo vamos?
Aquí está la parte que los titulares virales no cuentan. Medvi no vende Ozempic ni Wegovy de Novo Nordisk. Vende versiones compuestas - fabricadas por farmacias compounding, mucho más baratas, pero que no han pasado por el proceso de aprobación de la FDA -. Exacto, justo por lo que en su momento a Hims se le tachó de ser un “0”. Sólo vende eso, nada más.
O vamos a explicarlo de otra manera: lo único que vende es aquello que Hims ha tenido que dejar de vender por problemas regulatorios. Recordemos que Hims había reducido su oferta compounded solo para aquellos casos en los que era estrictamente necesario y, tras el acuerdo con Novo, desaparecerá completamente de la oferta.
La FDA declaró resuelta la escasez en febrero de 2025. A partir de ese momento, el compounding masivo de GLP-1 entró en zona gris regulatoria y la propia FDA empezó a apretar. En septiembre de 2025, la FDA envió más de 55 cartas de advertencia a vendedores online de GLP-1 compuestos. En marzo de 2026, otras 30 cartas más, incluyendo una para Medvi.
Sabiendo esto, ¿cuánto tiempo más será capaz esta nueva compañía de seguir comercializando su único producto? ¿Son seguros esos ingresos que prometen para 2026?
6. Por qué esto es alcista para $HIMS
Aquí está el giro que la mayoría de análisis se está perdiendo. Hims ha pasado por el proceso más doloroso para cualquier empresa de su sector: chocó de frente con la FDA, con Novo Nordisk y con el Departamento de Justicia, y parece haber sobrevivido. No solo eso, sino que salió con un acuerdo de colaboración directa con el mayor fabricante de GLP-1 del mundo.
Piénsalo desde la perspectiva de un inversor: Hims va a vender medicamentos aprobados por la FDA, con el respaldo de Novo Nordisk, a través de una infraestructura de telemedicina que ha tardado años en construir. En ella tienes soluciónes para la piel, para la salud sexual, para la menopausia, el estrés o servicio de laboratorio completo.
Medvi, mientras tanto, sigue vendiendo compuestos bajo una regulación que se está endureciendo activamente. Con dos empleados para gestionar cualquier crisis, sin relación directa con ningún fabricante y sin infraestructura propia que le permita pivotar cuando la presión regulatoria llegue de verdad. ¿Cuál de los dos modelos te parece más sostenible a tres años vista?
Creo que la historia de Medvi no es la historia de cómo la IA destruye empresas grandes. Es la historia de alguien que encontró una laguna de mercado, la explotó brillantemente, y construyó una empresa que genera caja hoy pero que tiene los días contados en su forma actual. Su mejor salida sería aprovechar el número de usuarios y pivotar no sé hacia donde, dadas sus limitaciones en infraestructura.
La historia de Hims es la de una empresa que está pagando el coste de construir algo que a futuro sea difícil de arrebatar - globalización, farmacias, compliance, tecnología, hardware - y que acaba de conseguir aliarse con el proveedor que más le convenía tener de su lado.
7. La narrativa como producto
Una última reflexión. Gallagher es claramente muy hábil con el marketing. Construyó Medvi con ChatGPT, Claude y Grok para el código; Midjourney y Runway para los anuncios; ElevenLabs para voz; agentes de IA para conectar sistemas. Y usó exactamente las mismas herramientas para construir su narrativa personal.
“El hombre que construyó una empresa de $1.800m desde su salón” es una historia perfectamente diseñada para ser viral. Tiene todos los elementos: el número absurdo, el detalle humano (el hermano), el contraste con las grandes empresas o la promesa de que tú también podrías hacerlo.
No digo que los números sean falsos, el NYT revisó los estados financieros. Digo que la narrativa oculta lo esencial: que el negocio real lo hacen cientos de personas que trabajan para OpenLoop y CareValidate, que el producto está en zona regulatoria crítica, y que el modelo no tiene barreras de entrada. Para colmo, esas deficiencias no parecen haber tardado en manifestarse de diversas maneras. Veamos estos dos “problemillas” actuales, que en cualquier valor cotizado serían razón para un -30%.
7.1. Antes y después falseados
Imaginarás que para conseguir todo esto con 2 personas debes además ayudarte de ciertas estrategias. A este respecto, la web Futurism documentó que Medvi utilizó imágenes deepfake de pacientes antes/después: tomaron fotos reales que llevaban años circulando en internet y usaron tecnología de IA para intercambiar convincentemente las caras. El caso es que finalmente el propio Gallagher, CEO de la compañía, reconoció en el NYT que la web de Medvi incluía fotos generadas por IA e imágenes antes/después con caras intercambiadas de fotos encontradas en internet.
7.2. Profesionales médicos inventados
Según DrugDiscoveryTrends, una búsqueda en la biblioteca de anuncios de Meta para "medvi" devolvió más de 5.000 anuncios activos, muchos de los cuales estaban protagonizados por profesionales médicos generados por IA. Una página de Facebook para "Dr. Robert Whitworth" que publica anuncios para Medvi, lista su categoría como "Sitio web de entretenimiento" con una dirección que no parece existir. Otros anuncios corren bajo nombres como "Professor Albust Dongledore" y "Dr. Richard Hörzgock".
8. Estudiar
La próxima vez que veas un titular sobre “la empresa de X con solo Y empleados”, hazte estas preguntas:
¿Dónde está el hecho real que el titular no cuenta?
¿Cuánto de esto depende de una laguna regulatoria?
¿Qué tiene esta empresa que no pueda replicar cualquiera con más presupuesto?
Las respuestas suelen ser más interesantes que el titular.









