El mercado podría bajar un 50% más (FREE)
8 consejos para sobrellevarlo con dignidad
Que caiga el mercado no sólo es lo lógico, es también lo saludable. Sin embargo, existe un rechazo natural a ello que causa todo tipo de incomodidades de carácter psicológico en quien lo sufre.
Tú mismo estás entrando con la respiración entrecortada a un post que amenaza con reducir tu patrimonio, de una persona desconocida, que en teoría no sólo debería saber mucho más que tú, sino que incluso sabría adelantar el futuro, y predecir eventos macro. Para bien o para mal, eso no existe.
Piensa una cosa: Trump, la persona de la que dependen en buena medida los mercados en los próximos trimestres, posiblemente no sepa él mismo cómo va a acabar todo. No conoce la resolución final de cada negociación, no sabe qué decidirá la FED, ni los datos de empleo e inflación de dentro de dos meses. Si esto es así, y podemos convenir en que lo es, imagina lo que sé yo. E imagina lo que sabe el usuario de "nos vamos a pique, ya se los dije”.
Pero ya que he captado tu atención con el titular; porque reconoce que sufres con la tragedia, pero te gusta sentirla de cerca, voy a intentar introducirte en un mundo con mucho menos caos. Si de verdad quieres mercados de -50%, estoy seguro que en X y otras redes puedes encontrar muchos escenarios.
Yo te puedo hablar de mis ideas, e intentar ayudarte desde mi experiencia. En marzo de 2025 mi cartera llevaba un +40% YTD para, meses después, volver al 0%. Lo hice mucho peor que los índices, y esa performance era aún más catastrófica en cuanto suponía, de alguna manera, lo que iba a ocurrir. De hecho, lo dejé en mis impresiones del informe anual anterior. A pesar de saber que muchos valores de mi cartera estaban muy sobrevalorados, los dejé correr pensando en simplificar operaciones y no ir contra la tendencia. Debajo te adjunto la imagen con el comentario donde ya te contaba lo que intuía que podía pasar (Q4 2024):
Sin embargo, creo que aprendí, y eso me ha llevado a una situación actual donde no sólo terminamos 2025 con una rentabilidad superior al 80%, sino que en este mercado bajista de 2026, y a día de hoy, no estamos peor que los índices, a pesar de una beta mucho más alta. Te diría que a finales de 2025 ya había aprendido la lección, y te la intenté contar a mi manera (Q4 2025):
A lo que quiero llegar es que el mercado, al final, no hace más que enseñarte. Te da oportunidades, una tras otra, de aprender y optimizar, y creo que ahora mismo estamos en una situación donde verdaderamente podemos aprovecharlo, y de eso irá esta publicación.
Así que te diré por qué estoy más motivado que nunca: me encantan las bajadas. Me encantan no porque vea a gente sufrir, sino porque son la única oportunidad que tenemos de seguir sacándole más y más distancia a los índices, de concentrar posiciones core o de iniciar posiciones satélite a valoraciones buscadas. En esta publicación te voy a dar todos los consejos que se me ocurren para que quien invierta en los próximos meses seas tú, no el miedo que te causa tu timeline.
Mis 8 consejos
1. Al final todo vuelve a máximos:
Perdona por el spoiler, pero creo que es necesario interiorizarlo. La realidad es que las mejores empresas del mundo, las que pesan en un índice, cada vez ganan más y son más eficientes. Y no te hablo de ganar un 5% más, a menudo son crecimientos de doble dígito. Así que cuando estés muy mal y te entren cólicos mirando la cartera, piensa que si no estamos en burbuja (que si lo estamos debe de ser la primera burbuja con valoraciones de 20-23x forward en la etapa más eficiente de las grandes corporaciones), la historia sugiere que volvemos a máximos, y que el camino suele medirse en trimestres o pocos años. El cuándo exacto no lo sabe nadie, y cualquiera que te lo diga con precisión te está mintiendo.
Respecto a esto, te hablarán de amplios períodos de lateralidad de hasta 15 años, pero rara vez te contarán las circunstancias que los hicieron posibles. Te voy a contar algunos:
Ausencia de negocios escalables con márgenes altos y defensibles: las empresas líderes de entonces dependían de capital físico, materias primas y ciclos económicos. Hoy los negocios de plataforma tienen costes marginales cercanos a cero y generan caja de forma estructural.
La masa de capital institucional que necesita estar invertida: la base de ahorro gestionado institucionalmente hoy no tiene precedentes históricos, lo que genera una demanda estructural de activos que no existía en los grandes períodos de lateralidad.
La velocidad y las herramientas de la banca central moderna: en crisis anteriores el crédito tardaba años en fluir. Hoy los bancos centrales actúan en semanas con instrumentos que hace años ni siquiera existían.
La ausencia de un consumidor emergente global: Asia, Latinoamérica y África como motores de demanda son un fenómeno reciente que añade una capa de crecimiento que no existía en los episodios históricos que se suelen citar.
Mercados mucho menos eficientes. muchas ineficiencias de mercado tardaban años en corregirse por falta de información y acceso. Hoy el mercado descuenta y ajusta con una velocidad muchísimo mayor.
La inexistencia de inversión indexada masiva, que actúa hoy como suelo estructural de demanda permanente sobre los valores del índice.
Las ganancias de productividad eran lentas e industriales. La IA y la automatización están comprimiendo en años lo que antes tardaba décadas, con un impacto directo en márgenes y retornos sobre el capital.
También existió el caso menos mencionado: índices concentrados en sectores en declive secular, como el Dow Jones entre 1906 y 1924, plano durante casi 20 años mientras la economía americana crecía con fuerza.
Y precisamente ahí está la clave que no se suele mencionar: el índice es solo la media de lo que ocurre dentro. Mientras unos negocios caen, otros suben. Los períodos de lateralidad del índice no significan que todo esté quieto, sino que las pérdidas de unos compensan las ganancias de otros. Por eso importa tanto qué llevas, y no solo si llevas algo.
Si tu apuesta es un valor a PER 25 que crece al 4%, por supuesto que podrías pasarte 10 años lateral. Incluso creciendo, si el mercado tiene motivos para llevarlo a un PER 16, al cabo de 10 años no sólo habría estado lateral, sino que habrías perdido dinero. Y voy a mostrarte el cálculo rápido:
Con este simple ejemplo, pues descubrir que leve crecimiento y necesidad de re-rating a la baja puede generar períodos larguísimos sin beneficio para el inversor. Ahora, te invito a que hagas el cálculo con determinado tipo de valores. Prueba, por ejemplo, con un valor que crezca al 30% y esté a PER 18, como uno de los que llevamos en cartera. De ahí nacen las rentabilidades, nunca seguras, pero diversificadas con el objetivo de optimizar retornos..
Por supuesto que puede comenzar la Nueva Guerra Mundial, que el mundo acabe destruido y todo se vaya al garete, pero en inversión jugamos con probabilidades, y esa no creo que sea la más viable a estas alturas. También podría ocurrir un cisne negro y, efectivamente, que el índice se vaya un 50% abajo. Pero lo interesante aquí es que eso era más probable cuando el índice estaba en máximos, y lo que veías en X no eran esos avisos, sino notificaciones de to the moon. Es probable que en algún momento la gente comience a interiorizar que el problema real, el grave, puede ocurrir cuando todo está arriba, y no cuando la desmotivación y la tragedia hacen acto de presencia. Y si ocurre, que ocurrirá más de una vez en el futuro, piensa cómo recupera un mercado cuando la solución hace acto de presencia.
Creo que, si tu horizonte es el largo plazo, esta, como las muchas bajadas que sufrirás, son el momento perfecto para preparar tu cartera hacia el futuro. Pero ojo, que como verás tu mismo, esto no quiere decir buy the dip (comprar la bajada en español), sino algo muy diferente. Así que quiero empezarte a dar algunos tips.
2. Ten claro donde disparar:
Si tener miedo a las bajadas es malo, no saber lo que vas a hacer en ellas es peor. Las bajadas sirven para optimizar retornos, para concentrar en convicción. Durante muchos trimestres he tenido que estar alejado de valores (en peso) que son los que más conozco y me gustan en el largo plazo. Valores en los que pondría pesos del 15% se han visto minimizados al 3-4%. Hasta este momento, esos recortes me han servido para seguir a los índices, pero ahora que el mercado baja, es mi oportunidad de posicionarme y volver a sacar ventaja cuando la tendencia sea alcista.
3. El verdadero enemigo es el ruido:
Las caídas amplifican el volumen mediático de forma exponencial. Cada -5% genera diez veces más titulares que un +5% equivalente. Ese bombardeo constante presiona a tomar decisiones emocionales - vender en el peor momento, rotar hacia lo que "parece seguro"- justo cuando la inacción disciplinada o la acción contraria son lo más rentable. Piensa que cuando algún pensamiento cambia en tu cabeza derivado de movimientos de la cotización, estos se deben a cambios que ya han ocurrido, y que probablemente están implícitos en el nuevo precio. Cuando un valor de alta beta baje un 40% y uno de baja beta baje un -8%, seguramente querrás hacer una cartera defensiva, “vista la situación”. Justo eso va a hacer que cuando el mercado suba un 10%, tu antiguo valor suba de beta alta un 30% y la nueva “seguridad” te haga un +3%. No se trata de seguridad per sé, se trata de conocer el negocio y su valor intrínseco; esa es toda la seguridad que debes tener. Aprender a distinguir señal de ruido no es solo una habilidad, es casi una práctica de higiene mental.
4. La bajada te revela tu cartera real:
En mercados alcistas todos los activos suben y es fácil confundir habilidad con marea. Cuando baja, descubres qué tienes realmente: si tus tesis siguen intactas, si los negocios que tienes generan caja o solo crecían por expansión de múltiplo y, esto es clave, si realmente conoces lo que posees o lo compraste por FOMO. Una caída bien gestionada es la mejor auditoría gratuita de tu proceso inversor.
5. La bajada defiende tu patrimonio:
Existe un sesgo curioso en el inversor medio: celebra las subidas sin límite y teme las caídas, cuando debería preocuparle exactamente lo contrario. Un mercado que no corrige es un mercado que acumula presión, como una olla a la que nadie baja el fuego. Los múltiplos se estiran trimestre tras trimestre, la narrativa sustituye al análisis y el precio deja de tener relación con el negocio subyacente. En esta situación me encontraba yo con RKLB 0.00%↑ a 60x ventas, por ejemplo.
Cuando esa olla explota, no estamos hablando de una corrección del 20%. Estamos hablando del Nasdaq cayendo un 80% entre 2000 y 2002, o del Nikkei tocando 38.000 puntos en 1989 para no volver a ese nivel hasta 2024, 35 años después. En esos escenarios, el inversor paciente que aguanta no recupera en uno o dos años: recupera en lustros, si es que no capitula antes por necesidad o agotamiento psicológico.
Por eso, paradójicamente, una bajada ordenada y periódica es el mejor seguro que tiene el mercado contra sí mismo. Resetea expectativas, purga excesos, devuelve el precio a la realidad del negocio. El mercado que baja hoy un 15% con valoraciones razonables es infinitamente más sano, y más invertible, que el que subió un 120% sin que los beneficios lo justificaran. Dicho de otro modo: no le tengas miedo a este mercado. Tenle miedo al que no te dejaba entrar porque siempre estaba en máximos.
6. Promediar a la baja no es lo mismo que promediar bien
Uno de los errores más comunes en caídas es promediar por precio, no por tesis. “Ha bajado un 20%, está barata” es una frase tan errónea como peligrosa si no va acompañada de “y los fundamentales siguen intactos porque…” o “y ahora el descuento sobre su valor intrínseco es aún mayor”. Promediar bien significa haber revisado la tesis, haber entendido por qué ha caído, y haber concluido que el mercado no es que se equivoque con ese negocio concreto, que probablemente no lo hará, sino que lo está valorando en un período donde sus sentimientos y emociones están en su punto bajo. Promediar mal es comprar más de algo que baja porque psicológicamente necesitas bajar tu precio medio. Una es gestión activa, la otra es gestión del ego.
7. El orden de las compras importa más de lo que parece
En una bajada prolongada, uno de los errores más caros es gastar las balas demasiado pronto. Comprar fuerte en la primera caída del 10% puede dejarte sin munición cuando el mercado baja otro 15% y aparecen las oportunidades reales. No se trata de intentar adivinar el suelo, que es imposible, sino de escalonar con criterio: reservar capital para distintos niveles, tener clara la diferencia entre “está más barata” y “bajo estas circunstancias, el mercado podría tirarla sin problemas”, y no confundir actividad con inteligencia.
Esta semana me preguntaban por el precio de ASTS 0.00%↑ y respondía con algo que realmente pienso. ¿Está barata? En mi modelo, mucho. Creo que a 3 años valdrá muchísimo más. ¿Aumentaría ahora? Todavía no, porque sé que en un mercado bajista un múltiplo a 2028 que puedes estimar en 8x puede caer perfectamente a 5x, aún cuando el mismo negocio en un período de euforia se pueda ir a 40x, que muy probablemente sea lo que pase cuando se descubra el pastel.
En relación a esto, llévalo a tus negocios favoritos. ¿Está META 0.00%↑ barata a 17x? A mí no es un negocio que me guste, pero si lo hiciera quizá comenzaría añadiendo posiciones entendiendo que el mercado te la puede llevar a 12x si considera que los retornos del capex actual está en entredicho, o que el freno regulatorio a sus productos podría ralentizar mucho sus ingresos. ¿La realidad? a 5 años Meta valdrá probablemente mucho más; pero hoy, aquí, y en el ahora, el mercado tiene más de 5 razones para poder hundirla un 30% más si se lo propone.
8. Tu horizonte temporal es tu única ventaja real sobre el mercado
Los fondos institucionales tienen análisis mejores que el tuyo, acceso a management, modelos más sofisticados y equipos enteros dedicados a lo que tú haces en ratos libres. No puedes ganarles en información ni en herramientas. Pero tienen una restricción que tú no tienes: responden ante partícipes que pueden reembolsar en cualquier momento, lo que les obliga a gestionar la volatilidad a corto plazo aunque destruya valor a largo (te acuerdas lo que comentamos de Meta?). Tú no. Tú puedes permitirte quedarte quieto cuando ellos tienen que vender, comprar cuando ellos no pueden y aguantar cuando ellos capitulan. En una bajada, esa asimetría vale más que cualquier modelo de valoración. No la desperdicies intentando operar como si fueses un fondo.
¿Y yo qué pienso?
Como ya adelanté en el Discord, y me he posicionado para ello, creo que la bajada no ha terminado. Solo un cambio abrupto en la situación macro permitiría abrir con un gap que, de suponer la finalización de las hostilidades, pudiera revertir la confianza de un mercado que está cansado de mensajes vacíos y cambiantes.
Si este gap no se construye por finalización del conflicto, creo que tenemos tiempo para que los índices puedan bajar al menos un 10% más: posible inflación, conflicto bélico, incertidumbre IA y capex…. Nuestras carteras bajarán más o menos según las hayamos optimizado pero, más importante que eso, es prepararlas para la nueva realidad futura. En ese 2025 donde la cartera comenzó en +40% YTD para bajar a 0% YTD, finalice el año en un +81%. Si bien fallé estrepitosamente en no limitar esa primera caída, lo más importante es que la aproveché para adquirir o aumentar todos aquellos valores en los que tenía la certeza de que, antes o después, subirían con fuerza.
Así que te animo a ser racional, a revisar tu cartera y pensar en el próximo ciclo alcista. A conocer tus valores y a saber cuánto valen. Si necesitas ayuda, en esta newsletter tienes artículos, tesis y un Discord donde día a día intento/intentamos aportar valor. Por el momento, te invito a echarle un vistazo a la última tesis, donde desde esta semana aumentaremos posición.
Tesis: Freshworks ($frsh)
Este análisis ha sido elaborado exclusivamente con fines informativos y educativos. No constituye asesoramiento financiero ni recomendación de compra o venta. Es tarea del suscriptor profundizar en el caso y descubrir si es una opción que se ajuste a su portafolio de inversión. Actualmente dispongo de posiciones en largo en esta compañía.






