Si quieres superar al mercado, ten muy en cuenta esto (Excel con 20 modelos adjunto)
Introducimos casos reales y otros estimados: la esperanza matemática como creadora del gap entre riesgo percibido y riesgo real de una cartera.
La publicación de hoy es quizá la más arriesgada que haya escrito hasta ahora o, al menos, la que más miedo me da publicar. Ante todo, no quiero generar falsas expectativas ni ideas equivocadas.
Durante todo este tiempo en el mercado me he dado cuenta de que existen muchísimas formas de generar retornos interesantes. No me considero ni growth, ni value, ni quality. Sin embargo, desde el principio noté que la adherencia rígida de muchos inversores a una sola filosofía puede llevar a rendimientos inconsistentes, con ciclos de mayores ganancias, períodos de menor retorno e incluso pérdidas.
Esto lo hemos visto muy claramente con las growth, valoradas en exceso tras el Covid para luego implosionar. También creo que lo veremos a futuro con los “mejores negocios del mundo”, muchos de los cuales se encuentran cotizando a 40x y 50x con crecimientos esperados menores al 10%.
Saben que tampoco soy muy value, y como ya he escrito, me niego a que mi máximo retorno sea de un 100%, en el mejor de los casos, sin saber siquiera en qué período de tiempo. Así que, ¿qué soy yo? Pues básicamente creo que busco oportunidades. Me ayudo mucho del crecimiento porque considero que es la palanca fundamental, pero no me cierro a nada.
Hace unos meses, un suscriptor de pago contactó conmigo, y ha sido una auténtica fortuna. Esta persona, con una trayectoria tan extensa como prestigiosa en el ámbito de la gestión profesional, me ha ayudado a estructurar aún mejor mis ideas. Contar con alguien que ha operado al más alto nivel durante tantos años ha sido, para un outsider como yo, una oportunidad excepcional e invaluable. Como es natural, mantendré su identidad en el anonimato, pero desde aquí quiero expresar mi más profundo agradecimiento por el tiempo que por iniciativa propia me dedica, un tiempo que para mí ha sido y es absolutamente oro puro.
Después de reunirme con esta persona en Madrid, me dijo algo que yo ya había intuido: incluso los grandes inversores tienen fecha de caducidad. Bien por sus manías, bien por su unión a una metodología que, por naturaleza, no funciona para siempre. Esta persona estaba intentando desgranar por qué solo algunas personas en el mundo son capaces de extender en el tiempo sus rentabilidades.
Esto me ha hecho incidir aun más en la necesidad de ser altamente flexible, abrirme a las oportunidades, y no definirme como inversor. Mi objetivo, por la manera en que soy, siempre ha sido el máximo. Incluso a día de hoy me veo capaz de mirar atrás en 7 años y haber logrado rendimientos anuales del 30% durante una década. Sé que las estadísticas no me acompañan, sé que tampoco el sentido común, y sé que esta afirmación puede conllevar críticas más que justificadas. Pero también creo que tengo una baraja de cartas que estoy jugando de manera diferente al resto, y hasta que se demuestre lo contrario, prefiero mirar muy alto para quedarme en el medio. No me caso con nada y no tengo prejuicios, puedo invertir en una oportunidad como esta al mismo tiempo que invierto fuertemente en esta otra. Creo que esa es mi principal fortaleza.
En una de mis publicaciones en X (creo recordar que informe trimestral) un usuario respondía algo así como “sí, pero cuando baje la marea a ver qué rentabilidades puedes obtener”. Cuando lo leí no lo sentí como una crítica, es más, lo compartí al 100%. Está basado en mi mismo pensamiento: esto no va a durar para siempre, y si quieres los mismos resultados, tienes que adelantarte a lo que en 2 años va a querer el mercado, aunque en el primero de ellos pueda parecer que estás absolutamente loco. Mis rendimientos de aquí a 2-3 años, de seguir superando al mercado, no los van a liderar ni RKLB 0.00%↑ ni SOFI 0.00%↑ , y eso lo tengo muy claro. Y esto por más que en X cientos de usuarios “escriban cohetes” e intenten mandar las cotizaciones a límites poco razonables.
Así que he decidido volver atrás en el estudio y ver qué ha funcionado realmente. A partir de ello, he llegado a una conclusión que se superpone a todo lo demás. Mis rendimientos no vienen del crecimiento en ingresos de mis valores ni de una buena selección de los negocios como tal, viene de una correcta toma de riesgos. Podía haber conseguido los mismos retornos con negocios malos habiendo usado las mismas armas.
Sin ir más lejos, un negocio en la watchlist con todo tipo de problemas de gestión directiva (la cual me frenó en su momento) como Intellego se ha multiplicado por 9 veces en apenas un año. Valores muertos a 1$ pueden llegar a 5$ antes de irse a 0 si se dan circunstancias temporales que lo generen. Es muy difícil saber si se van a ir a 0, pero no lo es tanto saber que, estando a 1 con todo lo negativo incluido en ella, la más mínima noticia positiva puede provocar un tsunami alcista. Aquí, podríamos hablar del reciente caso de OPEN 0.00%↑ o el de ABCL 0.00%↑
La gente teme que un valor se vaya a 0, que ASTS 0.00%↑ no consiga lanzar en dos meses los satélites, que HIMS 0.00%↑ pueda ser borrado del mapa o que SOFI 0.00%↑ sea dilapidado por la competencia. Para que se te quiten estos miedos, te voy a enseñar algo que para mí lo cambia todo. Posteriormente estudiaré por qué ha sido posible que esta situación se llegue a dar.
Te doy una lista de inversiones realizadas desde 2022 y por cuánto se han multiplicado hasta la fecha:
ASTS: 1,4x
Tasmea: 2,2x
Rocket Lab: 6,5x
Vitalhub: 4,6x
Propel Holdings: 2,1x
SoFi: 3,4x
Hims: 9x
Como sabes, la cartera actual ha generado un rendimiento anualizado superior al 60% desde su inicio en agosto de 2022. Partiendo de este dato, el siguiente paso en Portfolio Performance sería eliminar todos los valores anteriores, es decir, analizar qué habría ocurrido si no se hubieran realizado las operaciones que más han aportado a la cartera. Es en este punto donde comienza a surgir mi interés por un aspecto en particular:
Aún sin mis mejores logros en volumen y rentabilidad, la cartera seguiría batiendo levemente a los índices desde 2022. ¿Qué ha propiciado esto? Los principales impulsores de este rendimiento serían valores como Atlas Engineered, Kulr, Talkpool, DataMetrex, NowVertical, Camurus o AbCellera. En su mayoría, se trata de apuestas en las que asumí un riesgo calculado, en momentos en los que consideré que lo peor ya estaba descontado en su valoración, logrando resultados excepcionales en la gran mayoría de los casos.Esto me lleva al siguiente punto: ¿por qué sería suficiente eliminar a los grandes ganadores y aún así seguir superando (o, siendo conservadores, “empatando”) al índice?
Aquí comienza el análisis que quiero presentarte hoy. En este estudio, todas las cifras son estimaciones aproximadas. En la inversión no hay nada escrito en piedra, y mucho menos probabilidades certeras, por lo que he tratado de desarrollar una metodología basada en lo que podría considerarse “lo habitual”.Como me señaló sabiamente la persona que mencioné anteriormente, el posible fallo de este estudio radica en que no existen probabilidades intermedias: las cosas simplemente ocurren o no ocurren, es decir, son un “sí” o un “no”. Esto implica que las probabilidades serían, en esencia, 0% o 100%.Aun aceptando plenamente esta observación, considero que el modelo propuesto te permite evaluar precisamente en esos términos: un “sí” o un “no”, ofreciendo una base sólida para tomar decisiones fundamentadas.
Batir al mercado
Llevo mucho tiempo intentando entender las claves para superar las rentabilidades medias del mercado. Si nos guiamos por la bibliografía existente, éstas se consiguen a través de la compra de negocios de calidad, con fuertes barreras de entrada, capacidad de reinversión y directivas sobresalientes.
Esta es, también, una filosofía enormemente seguida en los últimos tiempos, donde la tendencia quality ha llevado a muchos negocios a valoraciones nunca antes vistas. Un acercamiento rápido nos avisaría de que los enfoques no funcionan para siempre, y que una vez se descubren, probablemente ya hayan dado todo lo que tenían que dar.
Intuitive Surgical a PER 55, Hermes o FICO a PER 45, Costco a PER 48, y una larga lista de valores de calidad se encuentran en la actualidad a valoraciones inasumibles fruto de este período.
Lo que creo que muchos inversores no ven es que, a menudo, estos negocios rindieron de manera sobresaliente cuando estas cualidades aún no eran tan visibles. Una vez todo el mundo comprende la calidad de las mismas, como dijimos, el mercado ya incluye dichos atributos en el propio precio.
Ante este panorama, es difícil ver rentabilidades superiores al 10% anual en los próximos 5-10 años, contando con que los negocios puedan ir creciendo sus beneficios al 12-13% y un re rating paulatino a la baja complete ese retorno del 10% a medio-largo plazo.
Podemos discernir en esta opinión última, pero creo que en lo que estamos de acuerdo es que, precisamente ese tipo de valor, no es el que te va a permitir batir al mercado si imaginamos rentabilidades del 15% como objetivo para ese fin.
Entonces, ¿cómo se bate al mercado? Muchísima gente me ha preguntado por X, a lo largo de estos últimos años, qué trato de hacer para llegar a ello. Yo, en mi cabeza, he tenido siempre una metodología clara, si bien nunca la había plasmado, hasta ahora, en un papel. A decir verdad, ni siquiera la tenía ordenada. Podía decir cosas como que “el riesgo controlado creo que es lo que marca la diferencia”, “encontrar la comodidad en la incomodidad” o “atender más a las ideas que a los números”. Sin embargo, nada de esto se traducía, por sí mismo, en números.
Esta incapacidad para explicar lo que mi cabeza me dictaba, me llevó a ponerme manos a la obra. Siempre he considerado el “riesgo” como la palanca necesaria para batir a los índices, y es muy lógico en cuanto a principios de inversión, ya que a activos de más riesgo, rentabilidades más altas.
Lo que no esperaba descubrir en este pequeño ejercicio de “puesta en orden” es que el riesgo no sólo te permitiría rendir por encima de la media del mercado, sino incluso defenderte mucho mejor que él. Y sí, el riesgo, es defensivo. Lo has visto en el comienzo de esta publicación, convierte en 0 tus principales ganadores y podrías seguir consiguiendo rentabilidades notables. En esta publicación te voy a explicar porqué, y te lo voy a demostrar con números.
Antes que nada, quiero explicar que esto que voy a contar aquí ha cambiado mi forma de ver mi propia cartera. Hace poco comenté sobre cierta reorientación de la misma para acometer los próximos trimestres, algo que he hecho de manera muy paulatina. Adiciones como esta o esta otra son los primeros pasos.
La concreción de estos datos que aquí escribiré no ha hecho más que constatar esta visión que, a partir de ahora aplicaré de manera más generosa en cada una de las operativas que lleve a cabo.
Creo que no sólo se trata de “darle” una cifra al riesgo, sino que a través de esta reflexión he podido descubrir el concepto de “esperanza matemática”, el cual esta vez sí, podría explicar de manera definitoria el porqué algunos inversores baten repetidamente al mercado.



